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¿Sobreviviremos los humanos si las abejas desaparecen de la tierra?

 

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Miel Sabinares del Arlanza
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El caballo y el azor (Fernán González).

Turismo en los Sabinares de Arlanza

FOTOCastillo de Lara.

Castillo de Lara.

© mielarlanza.com

Un episodio interesante que se nos relata en el poema de Fernán González y las antiguas crónicas de historia, es la famosa leyenda del caballo y el azor, pacto por el cual Fernán González lograra privilegiados fueros transferibles a sus descendientes, origen de la corona independiente de Castilla.

Desde el pobre Alfoz de Lara, Fernán González y los suyos defendieron incansablemente al rey Ramiro de León, tanto en conflictos internos como contra el sarraceno. Por ello Fernán González pronto logró el trato de favor del monarca y fue nombrado conde de Castilla. Ampliado su autoridad, no tardó el conde en fortalecerse y organizarse en esas frágiles tierras; su tesón y constancia hicieron que Castilla se ampliase hacia el sur, mas allá del Duero, arrebatando a los sarracenos amplias extensiones de terreno, repoblándolas y consolidándolas para su condado. El crecimiento y la fuerza que adquiría Castilla pronto empezó a irritar al propio rey de León y al vecino reino de Navarra. El reino de León quiso parar el atrevimiento del Conde, llegando incluso a apresarle; pero el pueblo castellano reconocía al generoso Fernán como su autoridad, pues otorgaba propiedades a las gentes, impartía justicia y merecía el respeto de todo su pueblo. Se creó así un clima de feroz guerra civil que obligó al rey de León a volver a colocar al conde a las riendas de Castilla.

Es en este tenso clima cuando tiene tugar el legendario episodio.

FOTOMonasterio de San Pedro de Arlanza.

Monasterio de San Pedro de Arlanza.

© mielarlanza.com

Habiendo ido de cacería Fernán González con el reciente rey de León Sancho, el Craso, y quedando el rey prendado por el caballo y el azor del conde, quiso comprárselos. Fernán no se los quiso vender y se lo ofreció en regalo; pero para el poderoso rey Sancho eso le resultó molesto y humillante insistiendo en la compra; finalmente acordaron una ridícula cantidad que Sancho debía pagar al conde de Castilla en un día convenido, debiendo pagar el doble por cada día de demora. Realizado el trato, el tiempo pasó y el rey no dio importancia a tal mínima cantidad; pero cuando el conde castellano le reclamó la deuda, el rey de León no poseía riqueza suficiente para saldarla, teniendo que llegar al trato de ofrecerle el condado de Castilla en propiedad.

De esta forma tan ilustrativa es corno se nos cuenta que el Condado de Castilla lograra su independencia gracias al metafórico intercambio del caballo (nobleza y fuerza) y el azor (agudeza y perspicacia).

« La profecía de Basquevanas. La Virgen de las Batallas. »


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