Se trata del alimento de todas las larvas de la colmena y por supuesto, del alimento privilegiado de las reinas.
Durante los tres primeros días de vida, todas las larvas (obreras, reinas y zánganos) reciben jalea real. Las futuras reinas, reciben en sus celdillas reales la jalea real pura, sin polen, mientras que las larvas de obreras la reciben mezclada con polen. A partir del tercer día, las larvas de obreras son alimentadas con una papilla de miel, polen y agua; mientras que las de reina reciben jalea real durante toda su vida (entre 250 y 300 grs.) y esto explica que las reinas tengan un tamaño mucho mayor que las obreras, vivan 3 ó 4 años (las obreras viven 2 ó 3 meses) y sean fértiles, procreando intensamente durante toda su vida ( más de 2000 huevos al día).
A las obreras y zánganos después de los tres primeros días, se les suministra una jalea de diferente calidad. Esta diferencia está dada por dos componentes fundamentales de la jalea real: la biopterina y la neopterina. El alimento o jalea de las larvas de obrera contiene 6 veces menos biopterina, 10 veces menos neopterina y 7 veces menos ácido pantoténico que la jalea real que reciben las reinas. Las larvas de reina alcanzan en dos semanas un peso equivalente, a 1500 veces al peso del huevo inicial. No existe una proporción semejante en el reino animal.
La alimentación con jalea real es la única razón por la que la reina es fértil, vive de 3 a 6 años (las obreras viven de 30 a 90 días) y pesa 240 mg., mientras que las obreras son estériles y pesan 125 mg.